Glóbulos homeopáticos: ¿qué hace tan populares estas pequeñas bolitas?
Los llamados glóbulos forman parte de los medicamentos homeopáticos. Muchos médicos y profesionales de medicina natural recomiendan las bolitas blancas, y numerosos pacientes las asocian con un tratamiento suave y natural. Sin embargo, esta popularidad no demuestra una eficacia específica más allá del efecto placebo. Tampoco una materia prima natural garantiza la seguridad. Además, los glóbulos de DHU no contienen lactosa ni gluten. Esto puede ser relevante en las intolerancias correspondientes, pero no excluye otras intolerancias o riesgos del producto concreto.
¿Qué son los glóbulos homeopáticos?
Pero ¿qué se esconde exactamente detrás de estas bolitas medicinales? El término «globuli» procede de la palabra latina «globulus», que significa simplemente «bolita». Los glóbulos son blancos y muy pequeños. Su componente principal es la sacarosa, es decir, azúcar. Durante la fabricación, la sacarosa se impregna con un preparado o un complejo de preparados sometidos a la llamada potenciación homeopática. El término homeopático «principio activo» no demuestra un efecto clínico. Existe un gran número de sustancias que pueden utilizarse en su fabricación. La mayoría son de origen vegetal. También se emplean sustancias de naturaleza mineral o de origen animal.
La fabricación
La fabricación de los glóbulos se rige por las normas farmacéuticas del HAB, la Farmacopea Homeopática Alemana. Para los glóbulos descritos, DHU cita la norma 10 del HAB. Se impregnan 100 partes de bolitas con 1 parte de dilución líquida de la potencia correspondiente; se trata de partes del preparado, no de contar 100 bolitas individuales. La descripción actual del fabricante indica un mínimo del 68 por ciento de alcohol en volumen en esta dilución. Este humedecimiento se denomina impregnación. Para ello se utiliza un bombo de grageado en el que se introducen los glóbulos y la potencia. La rotación permite aplicar la sustancia de manera uniforme a todas las bolitas mediante un proceso preciso. Durante el secado posterior, el alcohol se evapora. Los glóbulos pueden fabricarse en distintos tamaños. Es habitual el tamaño 3, al que se aplican las potencias C y D más comunes. Un glóbulo tiene un peso medio de 8 mg y un diámetro aproximado de 2 mm. Los glóbulos son solo una forma de incorporar una dilución. También existen presentaciones líquidas, comprimidos y preparados de aplicación externa específica, como cremas, pomadas o tinturas.
El efecto de los glóbulos homeopáticos
La homeopatía tiene sus propias teorías sobre cómo curar a las personas y combatir mejor las enfermedades. Se centra especialmente en las capacidades de autocuración. También considera a cada paciente un individuo con necesidades personales. Por ello, el tratamiento no se limita al cuadro clínico y sus síntomas, sino que incluye la personalidad, sus rasgos y las circunstancias vitales. Esta evaluación la realiza un profesional de medicina natural o un médico que practica la homeopatía. Estas ideas describen la doctrina homeopática, no un método de curación confirmado científicamente. El principio de la homeopatía fue formulado por el Dr. Samuel Hahnemann. De él procede la tesis «Similia similibus curentur», que significa aproximadamente «lo semejante se cura con lo semejante». Según su teoría, las sustancias que provocan determinados síntomas en una persona sana pueden curar un síntoma similar en pacientes enfermos.
Las potencias en homeopatía
La potenciación es un elemento central de la homeopatía. Consiste en preparar un medicamento mediante dilución y agitación. La doctrina distingue este procedimiento de una simple dilución; no se ha demostrado de forma fiable que aumente la eficacia terapéutica. La diferencia radica sobre todo en el procedimiento por etapas. En cada paso o etapa se alcanza una potencia determinada. Entre las más habituales están C y D. D abrevia «decimal» y C, «centesimal». En la potencia D, la proporción de dilución es de 1:10. En la potencia C, la proporción es de 1:100. Las recomendaciones homeopáticas mencionan con frecuencia D6 y D12 para la automedicación. Esto no implica un beneficio demostrado ni una recomendación general de seguridad o dosificación; también pueden ser relevantes las materias primas poco diluidas. Las dudas sobre las potencias adecuadas pueden plantearse al médico tratante, al profesional de medicina natural o al farmacéutico.
Preparado compuesto frente a preparado simple
Ambas formas pertenecen a la homeopatía. Un preparado simple es un medicamento con una sola sustancia activa. Un preparado compuesto contiene varias sustancias activas, al menos dos. El número de componentes no demuestra eficacia ni idoneidad para la automedicación.
Uso
Las reglas de uso homeopático suelen indicar un intervalo de 30 minutos antes o después de comer y dejar que el producto se disuelva lentamente en la boca. No se ha demostrado que esto optimice el efecto terapéutico ni que las materias primas muy diluidas se absorban de forma clínicamente relevante a través de la mucosa oral. También forman parte de las recomendaciones tradicionales las reglas sobre aceites esenciales como la manzanilla, la menta o el alcanfor, un intervalo de media hora respecto al cepillado dental y las bebidas con cafeína como café, té o refrescos; no se ha demostrado de forma fiable un efecto antagonista general. Siguen siendo determinantes las instrucciones del producto concreto y el tratamiento médico necesario.
Los glóbulos homeopáticos no son remedios milagrosos
En general, conviene tener claro que los efectos de los glóbulos son limitados y que siempre debe valorarse el cuadro clínico y las molestias. No se ha demostrado un beneficio específico fiable para las dolencias cotidianas. Tampoco su uso complementario está exento de problemas de forma general: no deben retrasar ni sustituir tratamientos eficaces o una evaluación necesaria.
Embarazo y lactancia
Muchos glóbulos están muy diluidos; de ello no se deriva una garantía general de ausencia de efectos adversos. Deben tenerse en cuenta los ingredientes, la dilución y el riesgo de retrasar un tratamiento. Aun así, las embarazadas y las madres lactantes deben consultar al médico antes de tomar el medicamento para aclarar si pueden hacerlo sin preocupación. Lo mismo se aplica si se desea tratar con glóbulos a un recién nacido o un bebé. Además del médico, el farmacéutico o el profesional de medicina natural, también puede orientar la matrona. Asimismo, siempre debe consultarse el prospecto.
Glóbulos homeopáticos y diabetes mellitus
La pregunta sobre la tolerabilidad es lógica, ya que los glóbulos están formados principalmente por azúcar. La cantidad de azúcar de las pequeñas porciones habituales puede ser reducida; esto no significa que cualquier preparado sea inocuo para toda persona con diabetes. Los siguientes datos redondeados del fabricante ilustran la cantidad:
1 unidad de pan (BE) equivale a 12 g de hidratos de carbono
1 glóbulo contiene 0,00069 BE y, al mismo tiempo, 0,0082 g de hidratos de carbono y 0,034 kcal. Según este cálculo redondeado del fabricante, unos 1.450 glóbulos equivalen aproximadamente a 1 unidad de pan; esto no es una recomendación de toma.
En general, siempre debe tenerse en cuenta la reacción individual del organismo. Si aparecen signos o síntomas inusuales, debe consultarse al médico. Esto es especialmente importante cuando los síntomas son muy intensos o persisten durante cierto tiempo. También debe pedirse consejo médico si no se obtiene el efecto deseado o si las molestias empeoran.
Una breve aclaración
Debe distinguirse el término general «homeopatía» de una cualificación médica adicional. La cifra de más de 7.000 médicos indicada en el artículo original no es un dato actual del número de profesionales. Para utilizar dicha denominación adicional eran determinantes las normas de formación y evaluación del colegio médico regional correspondiente; los estudios de medicina y la cualificación médica necesaria deben distinguirse de la mera publicidad. La ausencia de esta denominación adicional no prohíbe de forma general a los médicos ofrecer tratamientos homeopáticos. La Asamblea Médica Alemana eliminó esta denominación adicional en 2022 de su normativa modelo de formación especializada; son vinculantes las normas de cada colegio médico regional, incluidos los posibles derechos adquiridos. Una cualificación adicional no demuestra la eficacia del método.