EPA y DHA son ácidos grasos omega-3 de cadena larga que también se investigan en relación con la depresión. Su importancia para el organismo no demuestra que un preparado de aceite de pescado o de algas trate de forma fiable los problemas de salud mental.
Los resultados en la depresión son dispares
Los estudios difieren, entre otros aspectos, en la composición, los grupos de participantes y el tratamiento concomitante. Hay indicios de un posible beneficio complementario pequeño de determinados preparados ricos en EPA. La certeza de esta afirmación es limitada; no se ha demostrado de forma fiable un efecto clínicamente significativo. La evidencia no basta para tratar una depresión únicamente con ellos.
Decidir conjuntamente la suplementación
El desánimo persistente, la pérdida de interés o los cambios importantes en el sueño y la motivación deberían evaluarse profesionalmente. El omega-3 no sustituye esa evaluación, la psicoterapia ni los medicamentos prescritos. Comente una posible suplementación con el equipo que le atiende y no modifique por cuenta propia el tratamiento existente. En una crisis aguda de salud mental, busque ayuda profesional inmediatamente.
Revisar los datos del producto y los riesgos
La cantidad total de aceite de pescado no equivale a la cantidad de EPA y DHA que contiene. Los distintos preparados y estudios no permiten establecer una dosis de autotratamiento de la salud mental adecuada para todos.
Pueden aparecer, por ejemplo, eructos, sabor desagradable y molestias gastrointestinales. En estudios con dosis altas prolongadas en personas con enfermedades cardiovasculares o los correspondientes factores de riesgo, la fibrilación auricular fue algo más frecuente. Esto no puede extrapolarse de forma general a cualquier cantidad de consumo habitual. Si toma anticoagulantes o padece trastornos del ritmo cardíaco, solicite una revisión profesional antes de tomarlo.
Preguntas frecuentes
¿Más omega-3 actúa más rápido sobre el ánimo?
No está demostrado. Una cantidad mayor no garantiza un beneficio para la salud mental y puede conllevar riesgos adicionales.
¿Todos los productos de omega-3 se han estudiado de forma equivalente?
No. Son decisivas la composición concreta y la situación de tratamiento. El resultado de un estudio no es aplicable automáticamente a todos los complementos alimenticios.
Fuentes
NCCIH: depresión y enfoques complementarios de salud; NIH ODS: ácidos grasos omega-3