Las semillas de calabaza tienen una alta densidad energética: contienen mucha grasa y aportan también proteínas y minerales. Por ello, al comparar calorías no solo importa el valor por cien gramos, sino la cantidad realmente consumida.
Calcular las calorías de una ración
La tabla nutricional del producto concreto es la base adecuada. Como simple ejemplo de cálculo: con 600 kcal por 100 g, 20 g de semillas aportan 120 kcal y 30 g aportan 180 kcal. Estas cifras no describen ningún producto concreto de NaturTotal ni son una ración prescrita.
El cálculo consiste en multiplicar las calorías por 100 g por el peso de la ración y dividir entre 100. Al hacerlo, no deben confundirse las semillas peladas con la cantidad total de un producto que incluye cáscaras que no se comen.
Qué importa además de la energía
Las proteínas, los ácidos grasos insaturados y los minerales hacen de las semillas un posible complemento de una alimentación variada. Eso no hace que sus calorías carezcan de valor ni de importancia. La DGE menciona un pequeño puñado de frutos secos o semillas como orientación general.
Qué tener en cuenta al comprar y medir
La sal, los recubrimientos de azúcar u otros ingredientes pueden modificar la comparación. Las semillas sin sal pueden utilizarse como cobertura de ensaladas, sopas o muesli. Quien quiera conocer su cantidad habitual puede pesar una ración típica una vez.
Preguntas frecuentes
¿Las semillas de calabaza son inadecuadas para adelgazar?
No necesariamente. Lo decisivo es el conjunto de la alimentación y el balance energético. Una pequeña ración puede formar parte de ella; ningún alimento por sí solo garantiza una pérdida de peso.
¿Tengo que comer una cantidad fija de gramos cada día?
No. Las recomendaciones generales de alimentación no son una dosis personal. El hambre, las comidas, la tolerancia y el resto de la alimentación deben tenerse en cuenta.