El extracto de alcachofa se promociona con frecuencia para el hígado. Sin embargo, un extracto de hojas de alcachofa no es lo mismo que la verdura en el plato. La parte de la planta, la elaboración y la composición determinan si el resultado de un estudio puede aplicarse a un producto.
Unos valores de laboratorio favorables no demuestran curación
Un metaanálisis de estudios controlados informó de mejoras de determinadas enzimas hepáticas con preparados de alcachofa. Sin embargo, los trabajos diferían mucho entre sí y tenían una duración limitada. Los cambios en ALT o AST por sí solos no demuestran la curación de una enfermedad hepática ni una protección a largo plazo. Se necesitan más estudios de alta calidad.
Interpretar correctamente el uso tradicional
La Agencia Europea de Medicamentos, EMA, describe un uso tradicional de las hojas de alcachofa para molestias digestivas como la sensación de plenitud y los gases. Esta clasificación se basa en un uso prolongado con evidencia clínica limitada. No es una confirmación general de una «desintoxicación del hígado» ni demuestra que un extracto compense el consumo de alcohol.
Tener en cuenta previamente el hígado y las vías biliares
Si tiene enfermedades del hígado o de las vías biliares, no empiece a tomar un preparado por su cuenta. La EMA menciona las contraindicaciones correspondientes; también es relevante la alergia a las asteráceas. Son posibles las molestias gastrointestinales y las reacciones alérgicas. Los valores hepáticos anómalos requieren aclarar su causa y, si procede, un tratamiento específico, no una simple sustitución por un producto vegetal.
Preguntas frecuentes
¿Un valor hepático más bajo demuestra que el hígado está curado?
No. El valor medido, la causa y la evolución de la enfermedad deben valorarse conjuntamente.
¿El preparado de hojas y la verdura son iguales?
No. Difieren la parte de la planta utilizada y el procesamiento.
¿Puede el extracto prevenir las consecuencias del alcohol?
No se ha demostrado una protección fiable de ese tipo.