Sin métodos de medición adecuados no puede evaluarse de forma fiable la calidad de la plata coloidal. En internet circulan afirmaciones contradictorias y, en parte, insuficientemente fundamentadas que se citan una y otra vez. A continuación distinguimos las propiedades visibles de las pruebas analíticas. Una dispersión transparente o de gran pureza tampoco demuestra eficacia médica ni seguridad para uso interno; la plata coloidal no debe ingerirse para automedicarse.
Plata coloidal: ¿qué afirmaciones falsas existen?
Sobre la plata coloidal pueden encontrarse, entre otras, estas afirmaciones generales que, así formuladas, no ofrecen un criterio fiable de calidad:
La plata coloidal siempre debe ser amarilla o siempre incolora.
El color de la plata coloidal permite conocer su concentración.
Un medidor de TDS sirve para medir la concentración.
Las partículas de la plata coloidal amarilla son demasiado grandes.
Es posible utilizar agua del grifo y agua mineral.
El cloro se desprende del agua en forma de gas.
La plata coloidal debe fabricarse alternando los electrodos.
No debe presentar lodos de electrodo ni iones.
La concentración de una dispersión terminada no puede determinarse de forma fiable a simple vista ni con un medidor de TDS sencillo. En cambio, los métodos de laboratorio adecuados y validados pueden medir la cantidad de plata; deben distinguirse el contenido total, los iones disueltos y la fracción de partículas. Un medidor de TDS estima las sustancias disueltas a partir de la conductividad eléctrica, no específicamente el contenido total de plata. Los iones cloruro no equivalen al cloro elemental que se desprende como gas. Alternar los electrodos no demuestra por sí solo calidad; los iones de plata disueltos no son lo mismo que los lodos visibles del electrodo.
Turbidez en una solución de plata coloidal
El color y la transparencia son propiedades ópticas diferentes, pero por sí solos no demuestran pureza. La turbidez puede deberse a impurezas, partículas mayores, agregados o precipitados; su aparición no permite identificar la causa con seguridad. Una dispersión transparente también puede contener impurezas disueltas. Los restos de sal o detergente, el agua del grifo o mineral, el agua destilada inadecuada y los electrodos sucios pueden modificar la composición y favorecer, por ejemplo, precipitados de sales de plata. La simple desaparición de la turbidez no demuestra una preparación segura ni estéril.
¿Cómo se forman los lodos de electrodo durante la electrólisis?
Durante la fabricación de plata coloidal la plata metálica se oxida a iones de plata en el ánodo; según las condiciones, son posibles otras reacciones y depósitos. En el cátodo puede depositarse plata y formarse hidrógeno por reducción del agua, entre otros procesos. También puede producirse oxígeno en condiciones adecuadas. Sin embargo, un depósito gris negruzco no puede identificarse con seguridad como óxido de plata solo observándolo. Las burbujas de gas y las partículas pueden formar estructuras similares a nubes. Limpiar puede retirar depósitos, pero no impide de forma general las reacciones subyacentes ni sustituye a un control de calidad. La cantidad de depósitos depende del agua, los electrodos y las condiciones de funcionamiento; una formación abundante de lodos en agua pura no constituye una regla general de inocuidad.
El color de la plata coloidal
En principio, la calidad de una dispersión de plata no puede evaluarse solo por su color. Puede presentar un aspecto amarillento, incoloro o parduzco, pero estos no son automáticamente equivalentes ni inocuos. El color depende, entre otros factores, del tamaño, la forma, la concentración y la agregación de las partículas, así como del entorno químico. Intervienen la absorción y la dispersión de la luz, especialmente las propiedades plasmónicas de las nanopartículas de plata. Por ello, una coloración más intensa no demuestra una concentración determinada ni ausencia de impurezas. Tampoco está confirmada sin mediciones la afirmación de que solo unas pocas partículas o determinadas diferencias en el endurecimiento de los electrodos sean responsables. La intensidad de corriente y otras condiciones de fabricación pueden influir en las propiedades de las partículas.
El agua muy pura puede absorber dióxido de carbono del aire circundante; esto puede modificar el pH y las condiciones químicas. Esos cambios también pueden influir en la estabilidad, la agregación y las propiedades ópticas de una dispersión. La conductividad del agua utilizada es otro parámetro, pero no una medida específica del tamaño de las partículas de plata. Las explicaciones generales basadas en campos electromagnéticos, radar o presión atmosférica no están demostradas sin mediciones controladas adecuadas. La incidencia de la luz puede influir en procesos químicos; de ello no puede explicarse con seguridad un cambio de color concreto sin estudiarlo.
Aquí no se confirma un efecto general demostrado de determinados blindajes electromagnéticos sobre la alteración del color. Los cambios pueden aparecer también horas o días después de la fabricación y tener distintas causas. Según la información original del proveedor, se utiliza agua destilada con una conductividad inferior a 0,5 µS/cm y plata fina laminada con una pureza mínima del 99,99 %. Este artículo no dispone de una prueba independiente actual del lote que confirme esos datos. Aunque las materias primas cumplan esos valores, esto no demuestra la composición, pureza, esterilidad ni idoneidad médica de la dispersión terminada. Por tanto, un aspecto incoloro, amarillento o parduzco no sustituye a un análisis adecuado.
Fuentes: NIST; USGS; Nguyen et al.; Merck: nanomateriales de plata; NIH NCCIH.