Las preparaciones de reishi difieren en la especie del hongo, la parte utilizada y la extracción. Un producto de esporas, micelio o cuerpo fructífero no es automáticamente comparable con otra preparación. La larga tradición de uso no demuestra una seguridad completa.
Tomar en serio los efectos adversos
Se han descrito, entre otros efectos, náuseas y problemas de sueño. Existen informes poco frecuentes de lesiones hepáticas; la relación no fue inequívoca en todos los casos. Esto no permite afirmar que todos los productos de reishi dañen el hígado ni descartar el riesgo de forma general.
Si la piel o los ojos adquieren un tono amarillo, la orina se oscurece o aparecen hemorragias inusuales, suspenda la ingesta y busque asistencia médica con rapidez. Las molestias nuevas no son una señal demostrada de una «desintoxicación» deseada.
Informar de los medicamentos y tratamientos
La evaluación profesional previa es especialmente importante con anticoagulantes y tratamientos inmunosupresores. Incluya también en la valoración los medicamentos para la tensión arterial y la diabetes, así como todos los demás suplementos. Informe al equipo que le atiende antes de operaciones y durante un tratamiento del cáncer.
El polvo de esporas de reishi puede influir en determinadas mediciones de laboratorio. Por ello, indique la forma del producto utilizada antes de los análisis de sangre. Un valor de laboratorio anómalo no debe interpretarse sin una valoración médica.
Preguntas frecuentes
¿Las preparaciones de esporas son siempre más seguras?
No. De ello no puede deducirse una clasificación general. La composición, la calidad y los riesgos personales siguen siendo decisivos.
¿Puedo tomar reishi en sustitución de un tratamiento?
No. Una preparación de hongos no sustituye un diagnóstico ni un tratamiento necesarios. Los datos no bastan para un uso seguro por cuenta propia durante el embarazo, la lactancia o en niños.