La hinchazón abdominal en el avión puede estar relacionada con la presión de la cabina. Durante el ascenso disminuye la presión ambiental en la cabina, lo que hace que el gas presente se expanda. La autoridad británica de aviación civil, CAA, describe un aumento de volumen habitual de aproximadamente el 30 por ciento. Es una orientación física, no una predicción exacta para su abdomen. [1]
Distinguir los cambios de presión de los hábitos alimentarios
Volar no produce necesariamente más gas de repente. Al mismo tiempo, comer deprisa, tomar bebidas con gas o consumir alimentos que cada persona tolera mal pueden favorecer molestias adicionales. Para los problemas de gases, el NIDDK recomienda, entre otras medidas, comer más despacio y tomar comidas más pequeñas, así como reducir el chicle y las bebidas con gas. [2]
| Momento | Decisión práctica | ¿Qué conviene no empezar a probar? |
|---|---|---|
| Antes de salir | Prever una comida conocida y bien tolerada | Un gran experimento con alimentos crudos o fibra |
| En el aeropuerto | Tomarse tiempo para comer y mantener porciones moderadas | Varias barritas y preparados en polvo nuevos a la vez |
| En el avión | Elegir, si hace falta, una bebida sin gas en lugar de una con gas | Forzarse a tomar bebidas con gas como supuesta ayuda digestiva |
| Si los problemas se repiten | Anotar brevemente la duración del vuelo, las comidas y las molestias | Eliminar de forma permanente todos los alimentos por precaución |
Lo que cuenta es la tolerancia individual
No es necesario prohibirse por sistema las legumbres, los lácteos y la fruta antes de cada vuelo. Cada persona reacciona de forma distinta a determinados hidratos de carbono. Un pequeño registro de alimentación y molestias puede ayudar a reconocer patrones propios. Los polialcoholes de las golosinas sin azúcar también pueden influir. [2]
Una idea propia de preparación sencilla podría consistir en llevar un tentempié conocido y evitar probar varios productos poco habituales entre el control de seguridad y el embarque. La ropa que permita sentarse con comodidad también puede hacer más agradable el día del viaje. Son decisiones de comodidad, no un tratamiento para una enfermedad.
Cuándo no se trata solo de gases
El dolor abdominal intenso o creciente, los vómitos repetidos, la sangre en las heces, un abdomen muy duro o los problemas circulatorios no deben minimizarse atribuyéndolos a la presión de la cabina. Durante el vuelo, informe a la tripulación y solicite una valoración médica de las molestias. Las molestias recurrentes fuera de los viajes en avión también deben estudiarse.
Después de una operación, sobre todo si se ha introducido gas en cavidades corporales, se plantean cuestiones específicas sobre la aptitud para volar. En estos casos, un consejo alimentario no sustituye la autorización del equipo sanitario; la CAA señala expresamente estos riesgos de la presión. [1]
Preguntas frecuentes
¿Por qué noto el abdomen más lleno precisamente en el avión?
El gas presente puede expandirse cuando la presión de la cabina es menor. Aun así, puede haber otros desencadenantes.
¿Tengo que ayunar antes del vuelo?
El efecto de la presión no implica una obligación general de ayunar. Una comida conocida y con una porción adecuada es una alternativa práctica.
¿Los caramelos sin azúcar son siempre la mejor opción?
No para todo el mundo. Los polialcoholes que contienen pueden favorecer las molestias por gases.
¿Debería tomar por primera vez un preparado intestinal antes del despegue?
Un vuelo no es una ocasión adecuada para probar un producto desconocido. Si las molestias son frecuentes, primero conviene aclarar su causa.
Lecturas adicionales
Maltitol y tolerancia y Comparar los preparados intestinales con criterio.
Fuentes
Revisado por la redacción: 27 de septiembre de 2026. Orientación general para adultos; no determina la aptitud individual para volar.