Un cuidado externo limpio puede resultar agradable ante molestias oculares leves, pero no sustituye a la evaluación de la causa. No todo ojo rojo es una conjuntivitis. Ante señales de alarma, las molestias deben valorarse médicamente primero.
Limpiar suavemente desde fuera las pestañas pegadas
El NHS menciona agua hervida y posteriormente enfriada y un disco de algodón limpio para limpiar con cuidado las pestañas. Utilizar un disco distinto para cada ojo. Es una limpieza externa, no una instrucción para introducir líquidos caseros como gotas oculares.
No utilizar gotas caseras
No introducir infusiones, aceites esenciales, soluciones de plata ni otras mezclas caseras en el ojo. Para el uso ocular, utilizar únicamente productos previstos para ello y sus instrucciones. Lavarse las manos, no frotar y no compartir toallas.
¿Cuándo no bastan los remedios caseros?
Ante dolor, fotofobia, empeoramiento de la visión o una lesión, buscar atención ocular inmediata. No seguir usando lentes de contacto si el ojo está rojo y solicitar una exploración rápida. Los recién nacidos con ojos rojos y pegados también necesitan ayuda urgente.
¿Cuándo debo consultar aunque las molestias sean leves?
Cuando las molestias persisten, aumentan o la causa sigue sin estar clara. Una compresa nueva u otro cambio de gotas no sustituyen entonces a una valoración profesional.
Seguir leyendo en Natur Total
- Conjuntivitis: causas y tratamiento
- Gotas oculares para la conjuntivitis
- ¿Plata coloidal como gotas oculares? No utilizar